Aunque hace mas de tres años no estoy de manera formal frente a grupo en una asignatura específica, quiero compartir mis experiencias al impartir un taller que, debido a los resultados de la prueba ENLACE 2008, surgió del seno de la academia local y me permitió trabajar con los doce grupos con que cuenta nuestro plantel.
Nuestro trabajo ha sido objeto de numerosas metáforas, que si es una vocación de la cual se nace o se hace, que si es un arte, entre otros; pero el hecho ya laboral de tener que estar a una determinada hora sonriente y presentable a veces no es tan mágico como las anteriores descripciones.
Para empezar en nuestro subsistema, no sé en los demás, se labora desde la primera semana de agosto hasta la tercera semana de julio del siguiente año, es decir los docentes tienen 3 semanas de receso académico y los administrativos dos. En estas condiciones y por la ubicación geográfica del plantel, el personal que aquí labora es casi exclusivo, la gran mayoría llegamos aquí desde las 7:00 am y nos retiramos a las 3:00 pm.
En mi caso particular además de las labores administrativas, este semestre impartí un taller de habilidades lectoras y matemáticas doce horas a la semana, lo que conlleva a planear cuando se pueda y como se pueda, tener material disponible siempre, revisar ejercicios y asignar calificaciones y sobre todo convencer a los alumnos que es sumamente importante fomentar estas dos habilidades básicas para la comprensión del resto de las materias; una semana hacíamos un ejercicio de comprensión lectora y lo analizabamos y la siguiente uno de habilidad matemática, estos resultados se entregaron al resto de los docentes, quienes los tomaron como una evaluación continua mas y le otorgaron un porcentaje (10%) de la calificación dentro de cada una de las asignaturas. Con gusto pudimos observar como los alumnos mejoraron relativamente, le dieron la importancia necesaria a estas actividades y se sintieron preparados para resolver evaluaciones como PISA, ENLACE y otros concursos académicos.
Fue también muy difícil estar concentrada en el trabajo aúlico cuando hay tanto quehacer al estar coordinando el área académica, revisar secuencias didácticas, llevar procesos administrativos, buscar capacitación para los docentes, programar reuniones de academia, etc.
El volver a tener este acercamiento me permitió revalorar el quehacer docente, el contacto directo con los alumnos es sumamente enriquecedor, pero también me percaté de que si no te actualizas constantemente te rezagas, es necesario no perderse en tantos ires y venires de las circunstancias laborales que pueden hacer a algunos docentes caer en la simulación y el cinismo y sobre todo reitero que esta es mi vocación, en esto quiero seguir trabajando, quiero que pasen los años y me sienta cada vez mejor maestra, y por ende, mejor persona.
lunes, 19 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario